<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:googleplay="http://www.google.com/schemas/play-podcasts/1.0"><channel><title><![CDATA[Semillas de Resiliencia]]></title><description><![CDATA[Un rincón donde compartir el camino de la resiliencia, el yoga y la vida en conexión con la naturaleza.]]></description><link>https://semillasderesiliencia.substack.com</link><image><url>https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!1nh8!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F80dd7fa1-2eec-4bcb-a215-a6f2398efb46_1206x1206.png</url><title>Semillas de Resiliencia</title><link>https://semillasderesiliencia.substack.com</link></image><generator>Substack</generator><lastBuildDate>Thu, 30 Jul 2026 05:26:30 GMT</lastBuildDate><atom:link href="https://semillasderesiliencia.substack.com/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><copyright><![CDATA[Semillas de Resiliencia]]></copyright><language><![CDATA[es]]></language><webMaster><![CDATA[somossemillasderesiliencia@gmail.com]]></webMaster><itunes:owner><itunes:email><![CDATA[somossemillasderesiliencia@gmail.com]]></itunes:email><itunes:name><![CDATA[Nago🦋]]></itunes:name></itunes:owner><itunes:author><![CDATA[Nago🦋]]></itunes:author><googleplay:owner><![CDATA[somossemillasderesiliencia@gmail.com]]></googleplay:owner><googleplay:email><![CDATA[somossemillasderesiliencia@gmail.com]]></googleplay:email><googleplay:author><![CDATA[Nago🦋]]></googleplay:author><itunes:block><![CDATA[Yes]]></itunes:block><item><title><![CDATA[Humildad]]></title><description><![CDATA[Una palabra preciosa&#8230; y profundamente mal utilizada.]]></description><link>https://semillasderesiliencia.substack.com/p/humildad</link><guid isPermaLink="false">https://semillasderesiliencia.substack.com/p/humildad</guid><dc:creator><![CDATA[Nago🦋]]></dc:creator><pubDate>Sun, 19 Apr 2026 19:29:15 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/e96ff04a-2ce6-458b-8848-1f60f82984b4_1960x972.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Durante a&#241;os se ha usado para hablar de personas con pocos recursos, de or&#237;genes &#8220;modestos&#8221;, de vidas con escasez.<br>Pero humildad no significa eso.</p><p>Humildad viene de la tierra.<br>De estar con los pies en el suelo.<br>De no necesitar elevarse por encima de nadie.</p><p>La humildad es una actitud. La pobreza, una circunstancia.</p><p>Y no son lo mismo.</p><p>Sin embargo, seguimos mezcl&#225;ndolo todo. Y aqu&#237; es donde empieza el problema.</p><p>Porque cuando usamos las palabras sin cuestionarlas, sin entender su origen o su significado&#8230; dejamos de comunicarnos con claridad.</p><p>Y no es un detalle sin importancia.</p><p>El lenguaje no solo sirve para hablar. Sirve para pensar. Para interpretar la realidad. Para relacionarnos.</p><p>Si confundimos las palabras, confundimos lo que entendemos. Y si confundimos lo que entendemos&#8230; terminamos sin encontrarnos de verdad con el otro.</p><p>&#191;Cu&#225;ntas veces damos por hecho que estamos hablando de lo mismo&#8230; cuando en realidad cada uno est&#225; entendiendo algo distinto?</p><p>No es solo &#8220;c&#243;mo hablas&#8221;. Es <strong>desde d&#243;nde nombras</strong>.</p><p>Quiz&#225; no se trata de hablar m&#225;s bonito. Ni de usar palabras m&#225;s complejas.</p><p>Quiz&#225; se trata de algo mucho m&#225;s simple&#8230; y mucho m&#225;s dif&#237;cil:</p><p>Decir exactamente lo que quieres decir.</p><p>Y escuchar de verdad lo que el otro est&#225; diciendo.</p><p></p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://semillasderesiliencia.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Gracias por leerme. Si te ha gustado, suscr&#237;bete y camina conmigo este viaje de presencia, resiliencia y amor.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div><p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Decisiones imperfectas]]></title><description><![CDATA[Esperar la decisi&#243;n perfecta suele ser la forma m&#225;s eficaz de quedarte bloqueada.]]></description><link>https://semillasderesiliencia.substack.com/p/decisiones-imperfectas</link><guid isPermaLink="false">https://semillasderesiliencia.substack.com/p/decisiones-imperfectas</guid><dc:creator><![CDATA[Nago🦋]]></dc:creator><pubDate>Sat, 07 Mar 2026 10:22:19 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/4f310af7-c82b-4976-b382-6e11ba5f8949_1966x972.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Hay una trampa silenciosa en la mente que piensa demasiado.</p><p>Se disfraza de prudencia, de inteligencia, de querer hacer las cosas bien. Pero en realidad es otra cosa: miedo a equivocarse.</p><p>La conocemos bien. Empieza con una pregunta sencilla &#8212;&#191;qu&#233; deber&#237;a hacer?&#8212; y pronto se convierte en un laberinto de posibilidades, escenarios, consecuencias y dudas. Analizamos, volvemos a analizar, buscamos m&#225;s informaci&#243;n, pedimos otra opini&#243;n&#8230; y mientras tanto la vida sigue avanzando sin nosotras.</p><p>El problema no es pensar. Pensar es &#250;til. El problema aparece cuando creemos que necesitamos <strong>la decisi&#243;n perfecta</strong> antes de movernos.</p><p>La realidad es que esa decisi&#243;n perfecta casi nunca existe.</p><p>La mayor&#237;a de decisiones de la vida no son definitivas. No son puertas que se cierran para siempre. Son m&#225;s bien puertas que se pueden abrir, atravesar, observar&#8230; y si no nos gusta lo que hay al otro lado, volver atr&#225;s y probar otra.</p><p>Pero nuestra mente tiende a tratar todas las decisiones como si fueran enormes y trascendentales. Como si cada elecci&#243;n fuera a definir el resto de nuestra vida.</p><p>Y eso nos paraliza.</p><p>Esperamos tener todas las respuestas. Esperamos sentir certeza absoluta. Esperamos el momento en que todo encaje perfectamente.</p><p>Ese momento rara vez llega.</p><h4>Curiosamente, la claridad que buscamos no aparece antes de actuar. Aparece <strong>despu&#233;s</strong>.</h4><p>Cuando tomamos una decisi&#243;n &#8212;aunque sea imperfecta&#8212; algo se mueve. La realidad responde. Aprendemos cosas que antes no pod&#237;amos saber. Ajustamos el rumbo. Descubrimos nuevas posibilidades.</p><p>La acci&#243;n genera informaci&#243;n.</p><p>El pensamiento, por s&#237; solo, no.</p><p>Por eso muchas veces la mejor decisi&#243;n no es la perfecta. Es simplemente <strong>la siguiente</strong>.</p><p>La suficientemente buena para empezar.</p><p>No significa actuar sin conciencia ni sin reflexi&#243;n. Significa reconocer que la vida no se resuelve desde la cabeza, sino caminando.</p><p>Cada decisi&#243;n imperfecta es tambi&#233;n una forma de confiar. Confiar en que sabremos adaptarnos, aprender, rectificar si hace falta. Confiar en que no necesitamos hacerlo todo perfecto para avanzar.</p><p>Porque en realidad nadie sabe exactamente lo que est&#225; haciendo. Todos estamos aprendiendo mientras caminamos.</p><p>Y quiz&#225; la verdadera pregunta no sea:</p><p><em>&#191;Cu&#225;l es la decisi&#243;n perfecta?</em></p><p>Sino algo mucho m&#225;s sencillo:</p><p><strong>&#191;Qu&#233; peque&#241;o paso estoy dispuesta a dar hoy, aunque no tenga todas las respuestas?</strong></p><p>A veces la vida cambia justo despu&#233;s de ese primer paso.</p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://semillasderesiliencia.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Gracias por leerme. Si te ha gustado, suscr&#237;bete y camina conmigo este viaje de presencia, resiliencia y amor.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div><p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Mi propósito para este año es no tener propósito.]]></title><description><![CDATA[Enero llega cada a&#241;o con la mismas mismas buenas intenciones: rituales, vision boards, metas, nuevos h&#225;bitos , versiones &#8220;mejoradas&#8221; de nosotras mismas.]]></description><link>https://semillasderesiliencia.substack.com/p/mi-proposito-para-este-ano-es-no</link><guid isPermaLink="false">https://semillasderesiliencia.substack.com/p/mi-proposito-para-este-ano-es-no</guid><dc:creator><![CDATA[Nago🦋]]></dc:creator><pubDate>Thu, 08 Jan 2026 18:33:49 GMT</pubDate><enclosure url="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-E5I!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa45bfebc-bac9-4811-9d36-0878778ba67d_1694x1202.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!-E5I!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fa45bfebc-bac9-4811-9d36-0878778ba67d_1694x1202.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" 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class="image-link-expand"><div class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg aria-hidden="true" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" class="lucide lucide-maximize2 lucide-maximize-2"><polyline points="15 3 21 3 21 9"></polyline><polyline points="9 21 3 21 3 15"></polyline><line x1="21" x2="14" y1="3" y2="10"></line><line x1="3" x2="10" y1="21" y2="14"></line></svg></button></div></div></div></a></figure></div><p>Enero llega cada a&#241;o con la mismas mismas buenas intenciones: rituales, vision boards, metas, nuevos h&#225;bitos , versiones &#8220;mejoradas&#8221; de nosotras mismas. Como si el calendario tuviera el poder m&#225;gico de resetearnos. Como si bastara con cambiar de a&#241;o para hacer un cambio profundo.</p><p>Los prop&#243;sitos de a&#241;o nuevo nacen, en teor&#237;a, de un deseo leg&#237;timo: vivir mejor, cuidarnos m&#225;s, avanzar. Pero en la pr&#225;ctica muchas veces nacen de otro lugar menos amable: la insatisfacci&#243;n, la comparaci&#243;n, la culpa por no haber sido &#8220;suficiente&#8221; el a&#241;o anterior. De esa sensaci&#243;n silenciosa de estar siempre llegando tarde a algo.</p><p>Nos proponemos cosas porque creemos que hay algo en nosotras que a&#250;n no est&#225; bien del todo. M&#225;s orden, m&#225;s disciplina, m&#225;s productividad, m&#225;s calma, m&#225;s cuerpo normativo, m&#225;s &#233;xito, m&#225;s luz. Siempre m&#225;s. Y casi nunca desde el descanso o la aceptaci&#243;n, sino desde una exigencia disfrazada de motivaci&#243;n.</p><p>He vivido muchos eneros as&#237;. Con agendas nuevas y expectativas altas. Y tambi&#233;n con la sensaci&#243;n, meses despu&#233;s, de haber fallado. Porque los prop&#243;sitos, cuando no nacen de un suelo f&#233;rtil, se convierten en una vara con la que medirnos&#8230; y castigarnos.</p><p>Este a&#241;o, sin embargo, algo en m&#237; se ha roto y a&#250;n se est&#225; recolocando.</p><p>Acompa&#241;ar en la enfermedad y en la muerte a mi padre. Atravesar un duelo que empez&#243; hace meses y que ahora est&#225; en su momento &#225;lgido. Sentir un agotamiento profundo y no saber quien soy porque todo lo que cre&#237;a que estaba bien ahora no lo est&#225;. Todo esto me est&#225; ense&#241;ando que <em>hay momentos en la vida en los que con sobrevivir ya es suficiente</em>. Que levantarse de la cama, respirar, sostener lo que duele y seguir amando es un acto de enorme valent&#237;a, aunque no salga en ninguna lista de objetivos.</p><p>Y desde ah&#237;, con todo lo vivido todav&#237;a muy cerca del cuerpo, he sentido algo claro, casi visceral:</p><h4>Mi prop&#243;sito para este a&#241;o es no tener prop&#243;sito.</h4><p>No tener prop&#243;sito no significa rendirse. No es apat&#237;a ni dejadez. No es vivir a la deriva. Es algo mucho m&#225;s radical: dejar de forzar la vida para que encaje en una idea mental de c&#243;mo &#8220;deber&#237;a&#8221; ser.</p><p>No tener prop&#243;sito es escuchar m&#225;s que planificar. Es permitir que el cuerpo vaya por delante de la cabeza. Es confiar en que hay una inteligencia m&#225;s grande que mis listas y mis plazos.</p><p>Durante mucho tiempo pens&#233; que avanzar era empujar. Ahora empiezo a entender que avanzar, a veces, es soltar. Quitar capas. Dejar de exigirme cuando lo que necesito es honestidad. Dejar de explicarme y empezar a habitarme.</p><h4>Los prop&#243;sitos suelen mirar hacia adelante. Este &#8220;no prop&#243;sito&#8221; mira hacia dentro.</h4><p>No me propongo levantarme a las cinco de la ma&#241;ana, ni cumplir retos, ni convertirme en una versi&#243;n m&#225;s eficiente de m&#237; misma. Me propongo no traicionarme. No pasar por encima de lo que siento por miedo a quedarme atr&#225;s. No acelerar cuando mi alma pide pausa.</p><p>Me propongo estar. Presente. Con lo que haya.</p><p>Hay algo profundamente contracultural en no marcarse objetivos cuando todo alrededor empuja a hacerlo. Pero tambi&#233;n hay algo ancestral en esta forma de vivir. Antes de las agendas, de los objetivos personales y del &#8220;si quieres, puedes&#8221;, las personas viv&#237;an por estaciones. Escuchando los ritmos. Aceptando los inviernos.</p><p>Yo estoy en un invierno que no pide flores inmediatas, sino ra&#237;ces. Pide recogimiento, no expansi&#243;n. Pide descanso, no acci&#243;n. Pide refugio y auto cuidado.</p><p>Este a&#241;o no quiero conquistar nada. Quiero habitar. No quiero demostrar. Quiero sentir. No quiero llegar a ning&#250;n sitio concreto. Quiero caminar con verdad.</p><h4>Quiz&#225;s, parad&#243;jicamente, este sea el prop&#243;sito m&#225;s honesto que he tenido nunca.</h4><p>Y si algo emerge de este no-prop&#243;sito (un proyecto, una idea, una nueva forma de estar en el mundo) que sea porque est&#225; maduro, no porque lo forc&#233; en enero.</p><p>Tal vez no todas necesitamos empezar el a&#241;o con una meta. Tal vez algunas necesitamos permiso para descansar de nosotras mismas. Para no saber. Para no poder. Para no querer.</p><p>Y desde ah&#237;, desde ese lugar humilde y vivo, dejar que la vida haga su parte.</p><p>Namaste.</p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://semillasderesiliencia.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Gracias por leerme. Si te ha gustado, suscr&#237;bete y camina conmigo este viaje de presencia, resiliencia y amor.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div><p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Disculpa, estoy en duelo.]]></title><description><![CDATA[Lo que nadie nos ense&#241;a sobre transitar una p&#233;rdida.]]></description><link>https://semillasderesiliencia.substack.com/p/disculpa-estoy-en-duelo</link><guid isPermaLink="false">https://semillasderesiliencia.substack.com/p/disculpa-estoy-en-duelo</guid><dc:creator><![CDATA[Nago🦋]]></dc:creator><pubDate>Thu, 11 Dec 2025 17:55:47 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/a7655a7f-346a-47b5-b665-2ff95fca3e19_420x300.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>En este mes he descubierto algo que me atraviesa entera: nadie nos ha ense&#241;ado a despedirnos. Vivimos en una sociedad que se incomoda con la muerte, que la esconde, la silencia, la acelera. Una sociedad que, en cuanto se nos rompe la vida, nos pide que volvamos a ser &#8220;funcionales&#8221;, &#8220;fuertes&#8221; o &#8220;positivas&#8221;.</p><p>Pero el duelo no entiende de prisas ni de protocolos. El duelo pide espacio. Pide verdad. Pide presencia.</p><p>Leyendo &#8220;Disculpe, estoy en duelo&#8221;, de Jean Monbourquette e Isabelle d&#8217;Aspremont, he encontrado palabras que acompa&#241;an como un abrazo: claras, humanas y profundamente reales. Hoy quiero compartir contigo las ideas que m&#225;s me han sostenido, por si a ti tambi&#233;n te sirven en un momento de vida donde todo parece tambalearse.</p><h4>La sociedad evita la muerte&#8230; y eso nos deja hu&#233;rfanas en el duelo.</h4><p>Monbourquette es directo: vivimos en una cultura que niega la muerte. La esconde en hospitales, reduce los rituales, se siente inc&#243;moda ante el llanto y pretende que la vida siga igual que antes.</p><p>Y esa negaci&#243;n social tiene consecuencias:</p><ul><li><p>Nos hace creer que llorar es un fallo.</p></li><li><p>Nos empuja a &#8220;estar bien&#8221; antes de tiempo.</p></li><li><p>Nos deja sin herramientas para atravesar el dolor.</p></li><li><p>Nos a&#237;sla justo cuando necesitamos comunidad.</p></li></ul><p>Pero el duelo no es una debilidad. Es un movimiento natural de la vida.</p><h4>Qu&#233; es realmente el duelo (y qu&#233; no es)</h4><p>A veces creemos que transitar el duelo consiste en &#8220;pasar p&#225;gina&#8221; o dejar de sentir. Y no. El duelo: no es olvidar, no es dejar de amar, no es una enfermedad, no se cura &#8220;estando bien&#8221;</p><p>En cambio, el duelo s&#237; es:</p><ul><li><p>Un proceso de cicatrizaci&#243;n emocional y espiritual.</p></li><li><p>Una transici&#243;n que transforma el v&#237;nculo con la persona que ya no est&#225; f&#237;sicamente.</p></li><li><p>Un camino que, si se atraviesa con verdad, nos deja m&#225;s maduras, m&#225;s sabias y m&#225;s vivas.</p></li></ul><p>El duelo se integra cuando recordar no duele como antes, cuando dentro queda paz y una presencia amorosa que ya no hiere.</p><h4>Las 8 etapas del duelo: una br&#250;jula para no perdernos</h4><p>El libro propone ocho etapas que no son lineales ni obligatorias, pero s&#237; sirven como orientaci&#243;n.</p><p><strong>1. Shock:</strong> La mente se desconecta. El cuerpo se protege. Todo es irreal. El shock no es un error: es un salvavidas temporal.</p><p><strong>2. Negaci&#243;n:</strong> <em>&#8220;Esto no puede estar pasando.&#8221;</em> Da tiempo para asimilar una verdad demasiado grande.</p><p><strong>3. Emoci&#243;n:</strong> Tristeza, rabia, culpa, miedo, nostalgia. Esta etapa pide llorar, hablar, desbordarse. El duelo necesita expresi&#243;n, no contenci&#243;n.</p><p><strong>4. Reorganizaci&#243;n:</strong> Adaptarse a la nueva vida, asumir responsabilidades, redibujar rutinas. El duelo tambi&#233;n se siente en lo cotidiano.</p><p><strong>5. Sentido:</strong> Con el tiempo aparece la pregunta: &#191;qu&#233; me revela esta p&#233;rdida? No es justificar la muerte, es comprender qu&#233; mueve en nosotras.</p><p><strong>6. Perd&#243;n:</strong> Perdonarnos y perdonar lo que qued&#243; pendiente. Soltar cargas invisibles que se activan con la p&#233;rdida.</p><p><strong>7. Dejar partir:</strong> Liberar la forma f&#237;sica del v&#237;nculo para permitir que nazca una presencia interna, m&#225;s suave, m&#225;s profunda.</p><p><strong>8. El legado:</strong> Lo que esa persona deja en ti; su manera de amar, su forma de mirar la vida, su fuerza, su bondad, sus gestos.</p><p><em>El legado es la cosecha del duelo.</em></p><h4>El duelo cambia cuando recuperamos los rituales.</h4><p>Uno de los mensajes m&#225;s bellos del libro es este: <em>los rituales sostienen el alma cuando el mundo se derrumba.</em></p><p>No hace falta que sean ritos tradicionales. Podemos crear los nuestros: encender una vela cada noche, escribir cartas, colocar un altar, estar en contacto no la naturaleza, hacer una ceremonia &#237;ntima, escuchar una canci&#243;n que simbolice el v&#237;nculo.</p><p>Los rituales no &#8220;curan&#8221;. <em>Los rituales anclan, acompa&#241;an, permiten que el coraz&#243;n se abra sin romperse del todo.</em></p><h4><strong>Y por &#250;ltimo, la idea m&#225;s importante: el duelo transforma, no destruye.</strong></h4><p>A veces tememos que el duelo nos haga pedazos. Y s&#237;, al principio te parte en dos.</p><p>Pero con el tiempo, si lo atraviesas con presencia, con amor, con respeto por tu proceso, pasa algo silencioso y poderoso: regresa la luz, regresa el sentido, regresa una ternura nueva hacia la vida.</p><p>El duelo no nos deja como est&#225;bamos. <em>Nos convierte en algo m&#225;s honesto, m&#225;s profundo y m&#225;s capaz de amar.</em></p><p>Si est&#225;s en duelo, si est&#225;s rota, confundida o agotada, recuerda: <em>no necesitas ir m&#225;s r&#225;pido.</em></p><p>Solo necesitas compa&#241;&#237;a, permiso, verdad y un ritmo que honre tu coraz&#243;n.</p><p>Gracias por estar aqu&#237;.</p><p>Gracias por leer con el alma.</p><p>Gracias por permitirme compartir este trocito de mi proceso contigo.</p><p>Namaste.</p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://semillasderesiliencia.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Gracias por leerme. Si te ha gustado, suscr&#237;bete y camina conmigo este viaje de presencia, resiliencia y amor.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div><p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[El vacío que queda cuando un padre se va]]></title><description><![CDATA[Cuando la ausencia ense&#241;a lo que la presencia nunca pudo nombrar.]]></description><link>https://semillasderesiliencia.substack.com/p/el-vacio-que-queda-cuando-un-padre</link><guid isPermaLink="false">https://semillasderesiliencia.substack.com/p/el-vacio-que-queda-cuando-un-padre</guid><dc:creator><![CDATA[Nago🦋]]></dc:creator><pubDate>Wed, 26 Nov 2025 16:19:04 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/d7543b71-1b2b-48f9-b16c-66a1a52f6057_420x300.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Hay frases que te atraviesan como una campana sonando en mitad del silencio.</p><p>Para m&#237;, una de ellas fue: <em>&#8220;La muerte no es una enfermedad y tratarla como tal es una estupidez.&#8221;</em></p><p>Enric Benito lo dice sin rodeos, con esa mezcla de ternura y claridad que solo tienen quienes han acompa&#241;ado muchas despedidas.</p><p>Y yo, ahora, escribo desde ese lugar donde teor&#237;a y vida se rozan sin filtro.</p><p>Porque cuando un padre se va, no queda un agujero negro&#8230; queda un vac&#237;o.</p><p>Y el vac&#237;o no es lo mismo que la ausencia: el vac&#237;o es un territorio que explorar.</p><p>Un espacio nuevo que la vida abre a golpe de realidad para que lo habites, aunque no quieras.</p><p>En estas semanas me he sorprendido escribiendo siempre sobre lo mismo: la muerte, el acompa&#241;amiento, el cuidado, la p&#233;rdida,... A veces me pregunto si leerme es cansado, si este insistir en lo fr&#225;gil agota, si deber&#237;a escribir &#8220;de otra cosa&#8221;, algo m&#225;s luminoso, m&#225;s f&#225;cil de digerir, menos denso&#8230;</p><p>Pero la verdad es que no me nace.</p><p>La verdad es que ahora mismo todo lo que toco, todo lo que miro, todo lo que siento&#8230; tiene la forma de este proceso.</p><p>Vivimos en una cultura que trata la muerte como un fallo del sistema, una especie de mala noticia que conviene esconder, maquillar o evitar hasta que ya no queda escapatoria. Es curioso: convivimos con la muerte todos los d&#237;as, en los ciclos de la naturaleza, en las estaciones, en nuestras propias muertes simb&#243;licas, pero apenas sabemos hablar de ella. </p><p>Por eso escribo. Porque necesito darle palabras a lo que vivo, a lo que observo, a lo que duele y tambi&#233;n a lo que brota.</p><p>Porque creo, sinceramente, que si no sabemos morir, tampoco sabemos vivir.</p><p>Y porque compartir este proceso, con toda su crudeza, pero tambi&#233;n con su belleza, es una forma de honrar a mi padre, de honrar nuestra historia, y de honrar la vida que sigue, incluso cuando una parte de nuestro mundo se detiene.</p><p>El vac&#237;o que deja un padre no se llena con nada. Y no tiene por qu&#233; hacerlo.</p><p>El vac&#237;o es un lugar donde te sientas, donde respiras, donde escuchas lo que antes nunca escuchabas. A veces da miedo, a veces abrasa&#8230; pero tambi&#233;n abre.</p><p>Abre preguntas.</p><p>Abre sensibilidad.</p><p>Abre una intimidad nueva contigo misma y con la vida.</p><p>Y aunque el dolor sea real, muy real, tambi&#233;n lo es la transformaci&#243;n silenciosa que este proceso trae. Hay algo en m&#237; que est&#225; aprendiendo a mirar la muerte sin disfraz, a reconocerla como parte del mismo tejido que sostiene mis d&#237;as, mis sue&#241;os y mis v&#237;nculos.</p><p>No s&#233; cu&#225;nto tiempo seguir&#233; escribiendo desde aqu&#237;. Supongo que el tiempo que lo necesite.</p><p>Supongo que mientras esta parte del camino tenga algo que ense&#241;arme.</p><p>Pero s&#237; s&#233; que no voy a forzarme a &#8220;pasar p&#225;gina&#8221; antes de tiempo, ni a entretener a nadie con temas que ahora mismo no tienen ra&#237;z en m&#237;.</p><p>Este es mi lugar hoy. Y desde aqu&#237; escribo.</p><p>Si te resuena, bienvenida. Si te incomoda, tambi&#233;n.</p><p>La incomodidad es solo una puerta. Y a veces, las puertas que m&#225;s cuestan son las que m&#225;s revelan.</p><p>Namaste</p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://semillasderesiliencia.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Gracias por leerme. Si te ha gustado, suscr&#237;bete y camina conmigo este viaje de presencia, resiliencia y amor.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div><p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Antes de la pérdida]]></title><description><![CDATA[Cuando el duelo empieza mucho antes de la despedida.]]></description><link>https://semillasderesiliencia.substack.com/p/antes-de-la-perdida</link><guid isPermaLink="false">https://semillasderesiliencia.substack.com/p/antes-de-la-perdida</guid><dc:creator><![CDATA[Nago🦋]]></dc:creator><pubDate>Thu, 23 Oct 2025 12:15:56 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/3e837360-d79d-4817-a6c7-53e6d56ca02b_1678x1196.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Hoy quiero escribir sobre algo que me toca muy de cerca, me ayuda a sacar esto que llevo dentro y de alguna forma me da paz. Quiz&#225;s a ti tambi&#233;n te ayude.</p><p>&#8220;A veces, el duelo no empieza cuando algo termina. Empieza mucho antes.</p><p>En el momento en que intuimos que algo se est&#225; yendo. Cuando un diagn&#243;stico cambia la direcci&#243;n de los d&#237;as, cuando sentimos que una relaci&#243;n se agrieta, o cuando la vida nos susurra que algo ya no volver&#225; a ser igual.</p><p>Ah&#237;, sin darte cuenta, el duelo comienza. Se instala en los silencios, en las esperas, en los intentos por sostener lo inevitable. Y mientras sigues caminando, por dentro ya te est&#225;s despidiendo.</p><p><em>Cada duelo es &#250;nico.</em></p><p>Algunos llegan de golpe, otros se extienden durante meses o a&#241;os. Hay duelos visibles, y otros tan silenciosos que ni siquiera sabemos ponerles nombre.</p><p>A veces nos sorprendemos riendo en medio del dolor, y otras no podemos parar de llorar cuando parec&#237;a que ya todo estaba en calma.</p><p>Y eso tambi&#233;n est&#225; bien.</p><p>Las etapas del duelo no son escalones, son como olas que vienen y van: la negaci&#243;n, la rabia, la tristeza, la aceptaci&#243;n&#8230; no llegan en orden, y no se &#8220;superan&#8221;. <em>Se transitan</em>.</p><p>El tiempo, dicen, lo cura todo. Yo creo que no. El tiempo no cura, pero <em>ense&#241;a</em>.</p><p>Ense&#241;a a mirar de otra forma, a soltar sin olvidar, a amar sin aferrarse, a dejar espacio para lo nuevo.</p><p>El Yoga me ha recordado una y otra vez <em>el arte del desapego (Vairagya)</em>: no se trata de no sentir, sino de no quedarse atrapada en lo que duele. Es reconocer el amor en medio de la p&#233;rdida. Es sostener el vac&#237;o sin llenarlo a toda prisa.</p><p>Porque cuando aprendemos a vivir el duelo con presencia, descubrimos que dentro del dolor tambi&#233;n hay vida. Que hay belleza en la rendici&#243;n, y una luz suave en el fondo de cada despedida.</p><p>Hoy abrazo a quienes est&#225;is atravesando ese <em>&#8220;duelo anticipado&#8221;,</em> el que empieza antes de que la p&#233;rdida llegue. A quienes siguen amando mientras aprenden a soltar.</p><p>A quienes acompa&#241;an, esperan o simplemente respiran, un d&#237;a m&#225;s.</p><p>No est&#225;s sola.</p><p>El duelo tambi&#233;n puede ser un camino hacia ti misma.&#8221;</p><p>Namaste.</p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://semillasderesiliencia.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Gracias por leerme. Si te ha gustado, suscr&#237;bete y camina conmigo este viaje de presencia, resiliencia y amor.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div><p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[No siempre se trata de florecer]]></title><description><![CDATA[Todo lo que sabe esperar, acaba encontrando su forma de brotar.]]></description><link>https://semillasderesiliencia.substack.com/p/no-siempre-se-trata-de-florecer</link><guid isPermaLink="false">https://semillasderesiliencia.substack.com/p/no-siempre-se-trata-de-florecer</guid><dc:creator><![CDATA[Nago🦋]]></dc:creator><pubDate>Sun, 19 Oct 2025 14:12:09 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/5e9ce19c-8f9d-46c5-9b59-c555e6e2f092_1686x1202.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>A veces confundimos avanzar con estar siempre haciendo.</p><p>Hay etapas en las que el alma no pide expansi&#243;n, sino recogimiento.</p><p>Igual que la tierra despu&#233;s de la cosecha, tambi&#233;n nosotras necesitamos una pausa, un descanso f&#233;rtil para permitir que los procesos se regeneren antes de <em>volver a sembrar</em>.</p><p>Hace unos d&#237;as, mientras recog&#237;a bellotas de encina alrededor de casa, pensaba en la paciencia del bosque.</p><p>Los &#225;rboles planifican su floraci&#243;n con uno o dos a&#241;os de antelaci&#243;n. No florecen todos los a&#241;os: esperan a hacerlo sincronizados, de modo que, cuando fructifican todos a la vez, los animales (jabal&#237;es, ciervos, ardillas&#8230;) no puedan comerse todas las semillas, asegurando as&#237; que algunas sobrevivan para germinar.</p><p>De todas las semillas que un &#225;rbol produce a lo largo de su vida (por ejemplo, una haya puede generar unos <strong>1,8 millones de frutos</strong>), <strong>solo una llegar&#225; a la edad adulta</strong>. El resto se convierten en alimento o en humus, nutriendo el bosque y cerrando el ciclo.</p><p>Me pareci&#243; una lecci&#243;n preciosa sobre la cooperaci&#243;n, la entrega y los ciclos.</p><p>No todo lo que nace est&#225; destinado a crecer, y no todo lo que se detiene est&#225; muriendo.</p><p>Bajo tierra, mientras todo parece quieto, hay una danza invisible entre ra&#237;ces, hongos y semillas, una conversaci&#243;n silenciosa que sostiene al bosque entero.</p><p><strong>No siempre se trata de florecer.</strong></p><p>A veces la vida nos invita a recogernos, a sostener la semilla, a confiar en los procesos que no se ven.</p><p>Y entonces entiendo que la pausa no es p&#233;rdida, es preparaci&#243;n.</p><p>Que el oto&#241;o no es un final, sino una invitaci&#243;n a transformarnos sin prisa.</p><p>Tal vez la pausa no sea ausencia de vida, sino su forma m&#225;s sabia de continuar.</p><p>Namaste.</p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://semillasderesiliencia.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Gracias por leerme. 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Porque lo cierto es que no tiene nada de c&#243;moda. A m&#237; se me ocurren varios nombres nuevos:</p><p>La &#8220;Zona Idiota&#8221;, por ejemplo, esa donde sabes que algo no va, pero a&#250;n as&#237; te quedas mirando c&#243;mo pasa el tiempo. &#191;Qui&#233;n querr&#237;a quedarse en una zona idiota? Nadie.</p><p>O tambi&#233;n la &#8220;Zona del Casi&#8221;, casi feliz, casi tranquila, casi viva. Lugares donde nos acostumbramos a sobrevivir en vez de vivir, porque al menos ah&#237; todo es conocido.</p><p>Y claro, lo conocido da calma. Aunque esa calma sea un disfraz del miedo.</p><p>En mi experiencia, <strong>salir de ella siempre ha sido el primer paso hacia la evoluci&#243;n</strong>. </p><p>El miedo no desaparece, es genial que est&#233; ah&#237; en verdad, pero no puedes dejar que te controle&#8230; es decir, que puedes hacer todo lo que te propongas sintiendo ese miedo.</p><p>Yo estaba cagada cuando decid&#237; dejar un trabajo estable para dedicarme al yoga, cuando empec&#233; a hacer terapia y empezar a conocerme de verdad, cuando eleg&#237; irme a vivir a la naturaleza y construir una vida m&#225;s simple, o cuando empec&#233; a permitirme ser yo, sin corazas, sin juicios, sin importarme el que dir&#225;n&#8230; en definitiva, cuando empec&#233; a ser honesta y a vivir en coherencia. Por cierto, sigo cagada.</p><p>Cada una de esas veces sent&#237; miedo. Pero tambi&#233;n sent&#237; vida.</p><p>Porque fuera de esa zona, donde la mente no tiene tanto control, es donde ocurre la transformaci&#243;n. Donde aprendemos a confiar, a fluir, a recordar qui&#233;nes somos.</p><h3><strong>La incomodidad del cambio.</strong></h3><p>No es f&#225;cil salir de ah&#237;. Aunque algo dentro de ti sepa que ya no encajas, hay otra parte, la m&#225;s antigua, la que busca control, que se aferra con fuerza.</p><p>El cuerpo se tensa. La mente repite viejos argumentos: &#8220;no es el momento&#8221;, &#8220;ya estoy bien as&#237;&#8221;, &#8220;mejor no arriesgar&#8221;.</p><p>Pero en realidad no es falta de valor, es el sistema nervioso intentando protegernos de lo desconocido.</p><p>Lo que llamamos &#8220;resistencia&#8221; muchas veces es miedo mal comprendido. El ego teme perder su papel de gu&#237;a. Le asusta el silencio, el vac&#237;o entre lo que ya no somos y lo que a&#250;n no llega.</p><p>Sin embargo, si aprendemos a mirar ese miedo con ternura, si respiramos dentro de la incomodidad sin huir, poco a poco empieza a deshacerse la rigidez.</p><p>Porque la transformaci&#243;n no llega como una explosi&#243;n repentina, sino como un movimiento lento que te invita a confiar en la vida.</p><p>A veces no hace falta un gran salto, basta con dar un paso distinto, una peque&#241;a acci&#243;n que diga: &#8220;estoy dispuesta a salir de este lugar donde ya no crezco&#8221;.</p><p>Ah&#237; empieza todo. En ese instante exacto en que eliges avanzar, aunque a&#250;n no veas hacia d&#243;nde.</p><h3><strong>Cerrar, abrir, confiar.</strong></h3><p>A veces pienso que la vida nos empuja justo hasta el borde para recordarnos que sabemos volar.</p><p>Que los ciclos no se rompen, se completan. Y que cada vez que dejamos algo atr&#225;s, tambi&#233;n dejamos espacio para algo m&#225;s verdadero.</p><p>Salir de la &#8220;zona de confort&#8221; no siempre es una decisi&#243;n consciente, a veces la vida te saca de ella sin preguntar.</p><p>Te revuelve, te desnuda, te cambia los planes. Pero con el tiempo comprendes que ese movimiento, por muy inc&#243;modo que sea, tambi&#233;n era una forma de cuidado.</p><p>Porque nada florece en lo est&#225;tico.</p><p>Cada vez que me atrev&#237; a soltar una versi&#243;n de m&#237;, encontr&#233; otra m&#225;s libre esper&#225;ndome al otro lado. Y aunque a&#250;n me tiemblen las manos, empiezo a entender que la incomodidad tambi&#233;n es un hogar, un lugar de paso donde la vida me ense&#241;a a confiar.</p><p>Quiz&#225;s de eso se trata: de no buscar tanto la comodidad, sino el movimiento que nos mantiene vivos.</p><h3>Ahora es tu momento.</h3><p>Para mirar d&#243;nde te est&#225;s quedando por costumbre. Para preguntarte si de verdad est&#225;s c&#243;moda ah&#237;, o simplemente acostumbrada.</p><p>Y sin grandes planes ni promesas, date permiso para moverte un poquito. Salir de esa zona, ll&#225;mala como tu quieras, pero ll&#225;mala de tal forma que te empuje a salir de ella.</p><p>No tiene que ser una batalla, puede ser un gesto de amor. Un paso hacia ti.</p><p>Porque al otro lado de la incomodidad, est&#225; TU VIDA esperando.</p><p>Namaste.</p><p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://semillasderesiliencia.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscr&#237;bete ahora&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="https://semillasderesiliencia.substack.com/subscribe?"><span>Suscr&#237;bete ahora</span></a></p><p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Acompañar hasta el final]]></title><description><![CDATA[Una reflexi&#243;n sobre los cuidados paliativos como un acto de Amor y de presencia.]]></description><link>https://semillasderesiliencia.substack.com/p/acompanar-hasta-el-final</link><guid isPermaLink="false">https://semillasderesiliencia.substack.com/p/acompanar-hasta-el-final</guid><dc:creator><![CDATA[Nago🦋]]></dc:creator><pubDate>Sat, 11 Oct 2025 19:03:55 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/345b07c7-eb7b-4de2-b73b-16224e7c40fe_1690x1206.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Hoy es el D&#237;a Mundial de los Cuidados Paliativos, y aunque durante mucho tiempo ese t&#233;rmino me son&#243; lejano, casi cl&#237;nico, hoy lo siento m&#225;s cerca que nunca.</p><p>Hace unos meses la vida me puso frente a una realidad que jam&#225;s imagin&#233; vivir tan de cerca: la fragilidad, la p&#233;rdida, la incertidumbre&#8230; y, sobre todo, la ternura que habita en medio de todo eso.</p><p>En esos d&#237;as de silencio y espera, cay&#243; en mis manos un libro: <em>El ni&#241;o que se enfad&#243; con la muerte</em>, de Enric Benito.</p><p>Y fue como si, entre sus p&#225;ginas, se encendiera una peque&#241;a luz en mitad del dolor.</p><p>Aprend&#237; que los cuidados paliativos no son una rendici&#243;n, sino una forma m&#225;s profunda de amar.</p><p>Que acompa&#241;ar a alguien en su tr&#225;nsito no es claudicar ante la muerte, sino <strong>abrazar la vida hasta el &#250;ltimo instante</strong>.</p><p>Porque la muerte &#8212;como dice Enric&#8212; no es un fracaso de la medicina, sino un proceso natural.</p><p>El alma sabe c&#243;mo morir, igual que supo c&#243;mo nacer.</p><p>Desde entonces, algo en m&#237; cambi&#243;.</p><p>Ya no la miro con miedo, sino con una mezcla de respeto, humildad y gratitud.</p><p>He comprendido que la muerte no se lleva la vida: <strong>la completa</strong>.</p><p>Y que cuando la miramos desde el amor, deja de ser un final para convertirse en un retorno.</p><p>Los cuidados paliativos me han ense&#241;ado que cuidar hasta el final no es solo acompa&#241;ar la despedida, sino seguir celebrando la existencia.</p><p>Sostener la mano, preparar un t&#233;, escuchar una historia repetida mil veces, mirar a los ojos sin palabras.</p><p>Peque&#241;os gestos que se vuelven sagrados cuando sabes que el tiempo tiene otro peso.</p><h3><strong>La muerte desde la mirada del Yoga</strong></h3><p>El yoga tambi&#233;n me ha ayudado a comprender este proceso. La pr&#225;ctica me ha ense&#241;ado que cada exhalaci&#243;n es como una peque&#241;a muerte, y que en cada inhalaci&#243;n renacemos un poco m&#225;s conscientes.</p><p>El yoga ense&#241;a a soltar, a rendirse, a entregar sin miedo lo que ya no nos pertenece.</p><p>En cada Savasana &#8212;esa postura final que simboliza el descanso total&#8212; practicamos, sin saberlo, el arte de morir en paz: de dejar ir lo que fuimos para hacer espacio a lo que sigue.</p><p>Esa visi&#243;n me recuerda que el acompa&#241;amiento no se trata solo de aliviar el cuerpo, sino tambi&#233;n de <strong>sostener el alma</strong>.</p><p>De crear silencio, de ofrecer presencia, de acompa&#241;ar la respiraci&#243;n del otro con la nuestra.</p><p>Cuando miro la muerte desde el yoga, la siento menos como un final y m&#225;s como un <strong>acto sagrado de entrega</strong>, una respiraci&#243;n larga y consciente en la que todo se une, y nada realmente desaparece.</p><p>Hoy lo escribo como un recordatorio, tambi&#233;n para m&#237;.</p><p>Para seguir aprendiendo a mirar la muerte desde el amor, y la vida, desde la gratitud.</p><p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://semillasderesiliencia.substack.com/p/acompanar-hasta-el-final?utm_source=substack&utm_medium=email&utm_content=share&action=share&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Compartir&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="https://semillasderesiliencia.substack.com/p/acompanar-hasta-el-final?utm_source=substack&utm_medium=email&utm_content=share&action=share"><span>Compartir</span></a></p><p></p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://semillasderesiliencia.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">&#161;Gracias por leer Semillas de Resiliencia! Suscr&#237;bete gratis para recibir nuevos posts y apoyar mi trabajo.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Quién cuida a quien cuida]]></title><description><![CDATA[Entre cuidar y sostener, tambi&#233;n est&#225;s t&#250;.]]></description><link>https://semillasderesiliencia.substack.com/p/quien-cuida-a-quien-cuida</link><guid isPermaLink="false">https://semillasderesiliencia.substack.com/p/quien-cuida-a-quien-cuida</guid><dc:creator><![CDATA[Nago🦋]]></dc:creator><pubDate>Fri, 10 Oct 2025 16:48:41 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/14ea3f80-5737-4c88-93f8-93539a0ce368_1688x1200.png" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>&#218;ltimamente pienso mucho en lo f&#225;cil que es olvidarse de una misma cuando la vida nos pone delante el cuidado de alguien m&#225;s.</p><p>Cuando hay una persona que amamos pasando por un proceso dif&#237;cil, nuestra atenci&#243;n se vuelca hacia fuera casi sin darnos cuenta.</p><p>Y, poco a poco, el cuerpo empieza a recordarnos que tambi&#233;n necesita ser atendido: con descanso, con silencio, con ternura.</p><p>Cuidar no siempre significa estar fuerte, disponible o entera.</p><p>A veces cuidar es reconocer que tambi&#233;n duele, que tambi&#233;n te cansas, que tambi&#233;n necesitas parar.</p><p>Y eso no te hace menos capaz, te hace m&#225;s real.</p><p>Creo que parte del Amor est&#225; en aprender a sostener sin perdernos dentro del proceso.</p><p>Acompa&#241;ar sin dejar de respirarnos.</p><p>Y recordar que, si nos vaciamos por completo, ya no habr&#225; nada que ofrecer.</p><p>Cuidarse no es un acto ego&#237;sta, es un acto de responsabilidad: contigo y con los dem&#225;s.</p><p>Porque cuando t&#250; est&#225;s bien, lo que das tambi&#233;n lo est&#225;.</p><p>Y quiz&#225;s la clave est&#233; en eso: en aprender a cuidarnos mientras cuidamos.</p><p>En no perdernos en el intento. En sostenernos tambi&#233;n a nosotras.</p><p>y tu, &#191;te cuidas?</p><p class="button-wrapper" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://semillasderesiliencia.substack.com/p/quien-cuida-a-quien-cuida?utm_source=substack&utm_medium=email&utm_content=share&action=share&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Compartir&quot;,&quot;action&quot;:null,&quot;class&quot;:null}" data-component-name="ButtonCreateButton"><a class="button primary" href="https://semillasderesiliencia.substack.com/p/quien-cuida-a-quien-cuida?utm_source=substack&utm_medium=email&utm_content=share&action=share"><span>Compartir</span></a></p><p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Dulce por fuera, amargo por dentro]]></title><description><![CDATA[Una historia sobre el pistacho, la Tierra y nuestra ceguera colectiva]]></description><link>https://semillasderesiliencia.substack.com/p/dulce-por-fuera-amargo-por-dentro</link><guid isPermaLink="false">https://semillasderesiliencia.substack.com/p/dulce-por-fuera-amargo-por-dentro</guid><dc:creator><![CDATA[Nago🦋]]></dc:creator><pubDate>Sun, 05 Oct 2025 08:57:00 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/ae39b326-45d7-45db-b70a-576259bf53dc_6720x4480.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Todo empez&#243; con un chocolate.</p><p>Esta ma&#241;ana mientras desayunaba, he visto el documental  &#8220;La fiebre de los pistachos&#8221; que empieza hablando de uno de esos productos que se vuelven virales de la noche a la ma&#241;ana, que prometen placer, bienestar y lujo envuelto en papel dorado. El famoso <em>&#8220;Chocolate Dubai&#8221;</em>, relleno de crema de pistachos.</p><p>Y como ocurre con tantas otras cosas, la fiebre colectiva que se ha generado a su alrededor.</p><p>Cientos de personas grab&#225;ndose abriendo y comiendo una de estas tabletas sin detenerse ni un segundo a mirar qu&#233; hay realmente detr&#225;s. </p><p>Y ah&#237; est&#225; el problema: <strong>nos quedamos en la superficie.</strong></p><p>Vivimos en una sociedad donde importa m&#225;s <em>mostrar</em> que <em>comprender</em>.</p><p>Donde parece que solo hacemos mal cuando es evidente, cuando el da&#241;o es directo y visible.</p><p>Pero el verdadero impacto, el que m&#225;s duele y m&#225;s cuesta ver, ocurre de forma silenciosa, indirecta, colectiva.</p><p>Porque s&#237;, <strong>el pistacho se ha convertido en el nuevo oro verde en Espa&#241;a.</strong></p><p>Miles de hect&#225;reas de tierra f&#233;rtil transformadas en monocultivos intensivos que agotan el agua, destruyen el suelo y expulsan la vida.</p><div class="captioned-image-container"><figure><a class="image-link image2 is-viewable-img" target="_blank" href="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yxep!,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2b887546-92f2-4c25-b3d9-d407d691dac1_1104x826.png" data-component-name="Image2ToDOM"><div class="image2-inset"><picture><source type="image/webp" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yxep!,w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2b887546-92f2-4c25-b3d9-d407d691dac1_1104x826.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!yxep!,w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2b887546-92f2-4c25-b3d9-d407d691dac1_1104x826.png 848w, 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data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/2b887546-92f2-4c25-b3d9-d407d691dac1_1104x826.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:826,&quot;width&quot;:1104,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:1498316,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:&quot;https://semillasderesiliencia.substack.com/i/175326512?img=https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2b887546-92f2-4c25-b3d9-d407d691dac1_1104x826.png&quot;,&quot;isProcessing&quot;:false,&quot;align&quot;:null,&quot;offset&quot;:false}" class="sizing-normal" alt="" 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class="pencraft pc-display-flex pc-gap-8 pc-reset"><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container restack-image"><svg aria-hidden="true" width="20" height="20" viewBox="0 0 20 20" fill="none" stroke-width="1.5" stroke="var(--color-fg-primary)" stroke-linecap="round" stroke-linejoin="round" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg"><g><path d="M2.53001 7.81595C3.49179 4.73911 6.43281 2.5 9.91173 2.5C13.1684 2.5 15.9537 4.46214 17.0852 7.23684L17.6179 8.67647M17.6179 8.67647L18.5002 4.26471M17.6179 8.67647L13.6473 6.91176M17.4995 12.1841C16.5378 15.2609 13.5967 17.5 10.1178 17.5C6.86118 17.5 4.07589 15.5379 2.94432 12.7632L2.41165 11.3235M2.41165 11.3235L1.5293 15.7353M2.41165 11.3235L6.38224 13.0882"></path></g></svg></button><button tabindex="0" type="button" class="pencraft pc-reset pencraft icon-container view-image"><svg xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="20" height="20" viewBox="0 0 24 24" fill="none" stroke="currentColor" stroke-width="2" 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Ese instante en que la conciencia cambia de lugar y ya no hay vuelta atr&#225;s.</p><p>Y pens&#233;: <strong>cu&#225;nto da&#241;o hacemos cuando actuamos sin mirar m&#225;s all&#225;.</strong></p><p>Mirar sin ver. Repetir sin cuestionar.</p><p>No se trata de vivir con culpa, sino de vivir con profundidad.</p><p>De ir m&#225;s all&#225; del brillo superficial, de elegir con consciencia y respeto.</p><p>De volver a ser parte del tejido vivo de la Tierra, no simples consumidores desconectados de ella.</p><p>No se trata de se&#241;alar ni de vivir con culpa.</p><p>Se trata de mirar m&#225;s hondo.</p><p>De entender que cada elecci&#243;n tiene un eco. Que cuando participamos en algo sin preguntarnos qu&#233; hay detr&#225;s, reforzamos el sistema que lo sostiene.</p><p>El verdadero cambio no empieza cuando dejamos de comprar algo, sino cuando empezamos a <strong>ver lo invisible</strong>: la red que une a todo lo vivo, la Tierra que nos sostiene, el agua que da vida, las manos que cultivan, los seres que dependen de nuestros actos.</p><p>Yo ya no miro igual un chocolate.</p><p>Ni un pistacho.</p><p>Ni nada.</p><p>Porque cuando la consciencia se enciende, ya no hay marcha atr&#225;s.</p><p>Y entonces, cada gesto, por peque&#241;o que sea, se convierte en una forma de cuidar. </p><p>Gracias por ser.</p><p>Nago</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Lo que el Bosque me recuerda...]]></title><description><![CDATA[Porque lo invisible tambi&#233;n sostiene]]></description><link>https://semillasderesiliencia.substack.com/p/lo-que-el-bosque-me-recuerda</link><guid isPermaLink="false">https://semillasderesiliencia.substack.com/p/lo-que-el-bosque-me-recuerda</guid><dc:creator><![CDATA[Nago🦋]]></dc:creator><pubDate>Sat, 04 Oct 2025 17:12:47 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/5d5dc568-5c41-44c8-9cb5-2c149cec0c72_4032x3024.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>El otro d&#237;a, leyendo La vida secreta de los &#193;rboles de Peter Wohlleben, me encontr&#233; con una frase que me llam&#243; la atenci&#243;n:</p><p><em><strong>&#8220;En un pu&#241;ado de tierra del bosque, se esconden m&#225;s seres vivos que personas hay sobre la tierra.&#8221;</strong></em></p><p>La le&#237; varias veces. Pensar en todo lo que ocurre bajo nuestros pies, en lo invisible que sostiene lo visible, en los ritmos silenciosos de la vida.</p><p>Y de alguna manera sent&#237; que esa frase hablaba de este momento vital.</p><p>El bosque que protege nuestra casa me recuerda a diario que nada en la naturaleza tiene prisa.</p><p>Los &#225;rboles crecen despacio, las estaciones llegan cuando les toca, la tierra hace su trabajo sin exigir resultados inmediatos.</p><p>Y yo, que tantas veces quiero que todo est&#233; ya en su sitio, que los proyectos avancen m&#225;s r&#225;pido,&#8230; me recuerda que tengo que soltar esa urgencia.</p><p>La vida nos va marcando otros ritmos, a veces m&#225;s lentos, a veces distintos de los que imagin&#225;bamos.</p><p>Y en lugar de luchar contra eso, siento que el bosque me invita a observar, a confiar, a dejarme acompa&#241;ar por procesos que no controlo.</p><p>Me gusta pensar que, igual que en la tierra se teje una red invisible que alimenta y sostiene, tambi&#233;n en la vida hay algo que nos sostiene cuando parece que todo se derrumba.</p><p>Supongo que de eso se trata: de aprender a caminar sin saber exactamente hacia d&#243;nde, de dejar espacio a lo que est&#225; germinando y de recordar que incluso en los silencios, la vida sigue movi&#233;ndose.</p><p>&#161;Que brote lo que tenga que brotar!</p><p></p><p>Gracias por leer <strong>Semillas de Resiliencia</strong>.</p><p>Este espacio nace para compartir semillas de bienestar, reflexiones y aprendizajes que me recuerdan volver a lo sencillo, al cuerpo y a la tierra.</p><p>Si te ha inspirado, puedes reenviar este correo a alguien a quien le haga bien recibirlo, o invitarle a suscribirse aqu&#237;: [tu enlace de suscripci&#243;n]</p><p>Con gratitud,</p><p><strong>Nagore</strong></p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://semillasderesiliencia.substack.com/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">&#161;Gracias por leer! 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